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lunes, 23 de diciembre de 2013

La FELICIDAD de Cada Hijo

Las nuevas tecnologías y en especial los smartphones han cambiado para siempre la forma en que nos relacionamos con los demás. Y, como ocurre con toda innovación que irrumpe en la cotidianidad de manera tan fulgurante, aún estamos lejos de comprender todos los efectos que ocasionan en el ser humano. Por esa razón, los estudios que analizan el impacto de las nuevas herramientas tecnológicas se suceden sin parar.
El último de ellos pone su foco en los aspectos negativos de los nuevos teléfonos al señalar que hacen aumentar la ansiedad de sus usuarios y, con ella, la infelicidad. La investigación llevada a cabo por tres profesores de la Universidad de Kent en Ohio, Jacob BarkleyAryn Karpinski y Andrew Leep, sugiere que las personas capaces de desconectar de sus aparatos tecnológicos son mucho más felices en su vida personal y más productivas en su vida profesional que aquellas que no lo hacen.
Cuando el teléfono no para de vibrar
La ansiedad es la consecuencia más clara de ser continuamente demandado por nuestro teléfono, afirma el estudio. La investigación fue llevada a cabo con más de 500 alumnos de la Universidad de Kent, a los que se solicitó que llevasen un registro diario de su utilización del teléfono móvil junto a sus niveles de satisfacción y felicidad. Al final del año escolar, estos datos se compararon con sus calificaciones, medidas según el GPA (grade point average).
Los móviles me hacen sentir como si tuviese otra obligación másAquellos que manifestaban que eran capaces de olvidar su teléfono móvil y no atender a las llamadas o a los mensajes solían obtener unas mejores notas que aquellos que no lo hacían. La explicación aducida por los científicos es que la ansiedad generada por el smartphone impide concentrarse en el estudio, lo que dificulta significativamente el aprendizaje.
Frente a la visión optimista que considera estos nuevos adelantos como una forma de facilitar nuestras relaciones con nuestro círculo de amigos, sean estos cercanos o lejanos, el estudio sugiere que estos instrumentos crean una nueva serie de obligaciones que necesitan respuesta de manera inmediata.
Uno de los entrevistados en la investigación señalaba que “la red social a veces me hace sentirme un poco atado a mi teléfono”. “Me hace sentir como si tuviese otra obligación en la vida”, manifestaba dicho estudiante, poniendo de relieve algo que muchos psicólogos ya han señalado: que los smartphones nos distraen continuamente de nuestras obligaciones.
Todos necesitamos sentirnos solos
El estudio, que ha sido publicado en la revista Computers in Human Behavior, reconoce que si bien las nuevas tecnologías pueden ser útiles a la hora de mejorar las relaciones de determinadas personas, especialmente de aquellos que tienen peores habilidades sociales, pueden contribuir a la infelicidad de los usuarios. Como recuerda el investigador Andrew Leep, “no hay tiempo para la soledad en la vida de estos universitarios y creo que la salud mental requiere cierto tiempo para la reflexión, la mirada interna, el procesamiento de los acontecimientos de la vida y la recuperación de las fuentes de estrés diarias”.
Cuando estamos solos, nos concentramos mejor y nos esforzamos másLa soledad como fuente de conocimiento ha sido reivindicada en tiempos recientes por algunos psicólogos. Mihaly Csikszentmihályi, autor de Creatividad: El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención (Paidós Ibérica), descubrió a través de una investigación realizada en 1994 que los adolescentes que no son capaces de pasar tiempo solos por lo general gozan de un talento creativo menor que aquellos que disfrutan de la soledad.
Los investigadores de la Universidad de Harvard Bethany Barum y Daniel Gibert demostraron en otra investigación que la memoria funciona mejor cuando estamos solos. No únicamente porque nos concentremos mejor, sino porque cuando nos encontramos permanentemente conectados con otras personas, tendemos a esforzarnos menos ya que pensamos que otros lo van a hacer por nosotros o dividimos nuestra atención entre lo que estamos haciendo y la interacción con nuestros compañeros.
Una enfermedad global
Diversas investigaciones han señalado los negativos efectos que puede acarrear estar todo el día pendientes de nuestras cuentas de correo electrónico, WhatsApp o redes sociales como Facebook y Twitter. En el caso del estudio que nos ocupa, algunos participantes reconocieron enviar mensajes constantemente desde primera hora de la mañana hasta última de la noche lo que, como señala Lepp, “es en sí mismo una actividad estresante”.
Una encuesta publicada este mismo año ponía de manifiesto, con cierta sorna, que hasta el 62% de las mujeres y el 42% de los hombres habían dejado de hacer el amor para atender una llamada o consultar su teléfono móvil. Una estadística algo tramposa que, no obstante, nos recuerda que somos criaturas cada vez más dependientes de esa extensión de nuestro ser que es el teléfono móvil.
Una pequeña interacción en las redes sociales puede mejorar nuestro estado de ánimo¿Nos han hecho estos aparatos más estúpidos? Esa es la tesis que mantiene Nicholas Carr en el ya célebre Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus), en el que critica la insoslayable dispersión a las que nos conducen los timbres, vibraciones y notificaciones de los aparatos electrónicos. Ello explicaría la imposibilidad de obtener buenas notas académicas pero, ¿qué ocurre entonces con la felicidad?
Cada vez que nuestro teléfono vibra, recibimos un “me gusta” en Facebook o tenemos un nuevo seguidor en Twitter, nuestro cerebro reacciona de manera positiva, excitando la zona conocida como núcleo accumbens, que está relacionada con el placer y las recompensas. Por eso, una pequeña interacción puede mejorar de manera significativa nuestro ánimo. Pero, como todo lo bueno, tiene su contrapartida negativa: se trata de la zona cerebral relacionada con las adicciones, lo que provoca que necesitemos continuamente nuevas interacciones para seguir sintiéndonos bien. Además, el placer producido por este tipo de interacciones es transitorio, muy lejano a lo que realmente nos ayuda a ser felices.


Leer más:  La clave para ser mucho más feliz (y sacar mejores notas) - Blogs de Empecemos por los principios  http://blogs.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/empecemos-por-los-principios/2013-12-23/la-clave-para-ser-mucho-mas-feliz-y-sacar-mejores-notas_64601/#lpu6AgamG2UAJgoa

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