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martes, 14 de febrero de 2012

Fernando Alberca de Castro: Guia para ser buenos padres

Atravesar la adolescencia no resulta sencillo para nadie. Y tampoco es fácil ser padres de hijos en esta edad de tantos cambios. Guía para ser buenos padres de hijos adolescentes ofrece consejos prácticos y muy útiles para aquellos padres que busquen ayudar a su hijo a sortear las dificultades asociadas a esta etapa en sus vidas.
Este libro propone auxiliarlos para que aprendan a controlar su agresividad y canalizar la energía, a estimular su voluntad y la capacidad de esfuerzo para que así fortalezcan su autoestima y afiancen su personalidad. También explica cómo ayudarlos a expresarse mejor, en particular en lo que respecta a sus sentimientos; a madurar su intelecto y sus emociones, y mejorar su comportamiento en la familia y en la escuela, entre otros.
Son 38 capítulos donde se analizan los aspectos esenciales de una etapa llena de encrucijadas. Se trata de aquellos años breves que les quedan a los padres para transmitir valiosas enseñanzas antes de que los hijos vuelen del nido persiguiendo sus propios proyectos y su independencia. La adolescencia marca ese punto de inflexión antes de distanciarse: de la manera en que padres e hijos encaren esta etapa, depende en buena medida el vínculo que mantendrán más adelante en la vida.
El autor es el psicólogo español Fernando Alberca de Castro. Este autor ha trabajad como docente en diversos centros de España. Además, forma parte del Programa de Fomento de la Lectura, colabora en diversos medios de comunicación, participa en diversos órganos consultivos autonómicos y ha publicado varios ensayos sobre educación infantil.

Apoyar a los hijos

Los Padres para apoyar a los hijos


Los padres estamos ahí para apoyar.
Para apoyar los retos que nuestros hijos se plantean como propios.
En mi caso a apoyar a Jacobo con su futbol y sus estudios.
Que él ha decidido que sean sus retos personales preferentes.
Son ellos los que han de decidir a qué quieren dedicar su vida.
Que no es la nuestra.
Los padres no podemos ser ni
-Desinteresados
-Sabelotodo
-Manipuladores
-Sobreprotectores

Te acuerdas la genial conferencia del Pep Marí.
Pep Marí nos dio una conferencia muy buena en Sant Vicenç de Montalt que se titulo ser nada más padres.
De esa conferencia se sacan bastantes conclusiones y una de ellas es que los padres no podemos presionar a nuestros hijos podemos ayudar y motivar pero la decisión del camino que quieren tomar es personal. Cada hijo a de avanzar en su vocación a de descubrir su interés y su pasión.

Un abrazo

domingo, 12 de febrero de 2012

Ser una buena persona requiere ser un campeón y desarrollar talento

"Ser buena persona requiere talento"
- Javier Sádaba Garay, filósofo, afirma que sonreír es uno de los mejores obsequios que podemos hacer a los demás y que usamos poco un arma eficaz: el humor y la risa ante uno mismo
POR GABRIEL ASENJODomingo, 23 de noviembre de 2008 - 04:00 h.
Nacido en Portugalete y a punto de cumplir 68 años, profesor en Columbia (Nueva York) Oxford y Cambridge (Reino Unido), catedrático de Ética y Filosofía de la Religión en la Universidad Autónoma de Madrid, escribe en una pizarra de la UNED de Pamplona: "La Ética trata por todos los medios de que vivamos mejor. La cuestión es ser feliz, pero no hay felicidad absoluta sino relativa. Saquemos jugo a todas nuestras posibilidades".
¿Le felicidad se lleva encima o se aprende?
Se lleva y se aprende. Uno tiene los mimbres y después debe hacer el cesto, pero hacer el cesto es un arte y a veces fallamos.
¿Lo de vivir como si fuésemos a morir mañana, una tontería?
En absoluto, sólo que con cuidado. Vive el que vive intensamente. Vivir intensamente el presente es importantísimo y fundamental, pero no olvidemos que no hay un presente absoluto y el presente lo elaboramos con un ojo puesto en el futuro.
Uno es feliz subiendo ochomiles y otro cruzando el Atlántico a remo. ¿Sirve el dicho de lucha por lo que quieres y serás feliz?
Hay una parte positiva con la que estaría de acuerdo. Debes luchar por lo que tengas interés. Nada se hace bien si no se pone interés. Pero a lo de las metas deportivas, más que felicidad, le llamaría placer. A veces es admirable cuando ves a los ciclistas subiendo un puerto, aunque deberíamos enfocar las cosas sin forzar tanto. Por consiguiente, como los griegos: de nada demasiado.
En tiempos de crisis aparece la depre. ¿Dinero y felicidad marchan juntos?
No sólo se pone de manifiesto que algunas necesidades básicas están insatisfechas, también se pone de manifiesto esa enfermedad casi crónica que es la del consumismo. Creo lo de Aristóteles, primero mirar al cuerpo, o sea, salud; segundo: tener las necesidades básicas cubiertas y, después, creo en el carácter y en el esfuerzo para trabajar los mimbres de la felicidad.
Decía el Dalai Lama que la gente es feliz, pero no se da cuenta.
Cierto. Es como esas letras enormes de los anuncios publicitarios, tan grandes que no se ven y necesitamos de una tragedia para ver la letra pequeña de la vida y darnos cuenta de que olvidamos la sencillez y la bondad.
¿En la pobreza se puede vivir divinamente?
No cometamos el error de sublimar la pobreza. El pobre lo tiene mucho más complicado para ser feliz y el rico también si se ha hecho rico explotando al pobre.
¿Cimentando la vida en lo básico suele ir mejor?
Para un masai lo básico puede ser tener 50 vacas. Pero a alguien acostumbrado a vivir sin lujos seguro que le irá mejor.
Si hombre listo es el que resuelve sus problemas de felicidad y los de su entorno, aquí nos da mucho por fastidiarnos ...
Reivindiquemos el hombre bueno. Pero ser buena persona no es una actitud pasiva. Requiere talento. Uno no está a gusto si no está bien con los demás y con uno mismo.
Usted que quiso jugar en el Athletic. ¿ Mejor yoga o fútbol?
Un poco de yoga por la mañana y por la tarde, buen fútbol. Son compatibles. Me gustó España pero vi mucho nacionalismo.
¿Admitiría a un africano en el Athletic?
Sí, pero plantearía primero si es posible en el Athletic mantener la política de todos vascos.
¿Algún asunto nuevo en filosofía?
Las nuevas biotecnologías van a suponer un cambio bestial. Nos podremos modificar genéticamente y eso va a afectar hasta a la religión

La Buena Educación

La buena educación

Magazine | 02/02/2012 - 23:59h

ÁNGELES CASO
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Cada vez me encuentro a más gente preocupada porque en nuestro país va desapareciendo la buena educación. Afirman que nadie saluda ya a los demás cuando entra en el ascensor, y que todo el mundo habla a voces, desgañitándose, insultándose, soltando tacos cada dos por tres. Supongo que algo de eso hay: basta con poner un rato la tele para darse cuenta de que los chillidos y las descalificaciones empiezan a ser considerados una pauta normal de comportamiento. Y no me refiero sólo a los horrendos realities de éxito. Incluso la imagen que nos llega de los mítines en las campañas electorales, de los debates en el Congreso o de las tertulias políticas entre analistas de distinto signo pasa demasiado a menudo por lo mismo: lenguaje soez y gritos y palabras gruesas para acallar al rival (vulgaridad en las formas que esconde, y eso es lo peor, una absoluta vulgaridad en las ideas. O en la ausencia de ellas.)
Sí, supongo que prolifera en exceso el modelo social grosero. Pero no sé si en el pasado las cosas eran a ese respecto mejores. Imagino que la mayor parte de esas personas a las que llamaré, para entendernos, “maleducadas”, proceden de familias con comportamientos semejantes. Quizá la diferencia es que antes no las veíamos públicamente. Formaban parte de la multitud silenciosa. No aparecían en los medios de comunicación o en las creaciones culturales, salvo para ser objeto de burla. Y si se mostraban discretos en vez de deslenguados, a menudo era más por sumisión que por educación: sumisión al señorito, al cura, al amo o a la policía, ante quienes debían por fuerza fingir “buenos modales”. Lo único diferente respecto al pasado es que ahora pueden exhibirse tal y como son, y que muchos les aplauden por ello.
Que quede claro, sin embargo, que pertenecer a una familia humilde no es para mí sinónimo de zafiedad. Y que se puede afirmar lo mismo al revés: por mucho apellido de relumbrón que uno lleve a sus espaldas, por mucho colegio de pago que haya pisado, la delicadeza en las maneras no está garantizada. De hecho, la gente más grosera que conozco forma parte de ese grupo social de la élite al que se le suponen las mejores formas. Son esos que saben manejar perfectamente todos los cubiertos, los que conocen de memoria todas las normas de cortesía y se portan como auténticos caballeros o damas entre sus iguales, pero muestran un desdén absoluto hacia quienes consideran inferiores. El comprador de tienda de lujo que no da los buenos días al dependiente, la rica empresaria que se permite tratar de tú a un camarero obligado a tratarla a ella de usted o el tipo aquel de tan buena familia al que vi con mis propios ojos quedarse dormido como un tronco en un velatorio que le resultaba ajeno.
Y es que la buena educación de verdad es algo mucho más profundo –y a la vez mucho más sencillo– que saber echar el vino sin levantar la copa o servirse de la pala del pescado. La buena educación no exige nada más que respeto hacia los demás. Un poco de afabilidad y consideración para tratar al prójimo de la misma manera que queremos que nos traten a nosotros. Una pizca de empatía para hacer que la vida sea más agradable. Y eso no es patrimonio ni de antiguos ni de modernos, ni de ricos ni de pobres. Tan sólo de quien desea ponerlo en práctica.

Javier de las Heras Calvo: Psiquiatra 1956

Francisco Javier de las Heras Calvo es un psiquiatra español que nació en Burgos (Castilla y León) en 1956.
Doctor en Medicina, es especialista en Psiquiatría y profesor de Psicopatología en la Universidad Complutense de Madrid. Becado por el Instituto Latino de la Personalidad, ha escrito numerosos artículos y trabajos relacionados con la depresión, el suicidio y otros trastornos de la personalidad.
Algunos libros publicados:
(coautor) Guía práctica de Psicología. Madrid: Temas de Hoy, 1988.
(coautor) El libro de los tests. Madrid: Temas de Hoy, 1993.
Conócete mejor. Descubre tu personalidad. Madrid: Espasa-Calpe, 1994.
Viaje hacia uno mismo. Madrid: Espasa-Calpe, 1997.
Rebeldes con causa. Madrid: Espasa-Calpe, 1999.
(coautor) Cómo prevenir el consumo de drogas. Madrid: Ediciones Palabra, 2001.
Difíciles de amar. Madrid: Espasa-Calpe, 2001.
Conflictos de pareja. Madrid: Espasa-Calpe, 2003.
La sociedad neurótica de nuestro tiempo. Madrid: Espasa-Calpe, 2005.
Cónoce tu personalidad. Por qué eres como eres. Madrid: La Esfera de los Libros, 2010.

El Sufrimiento y la Derrota nos hacen más sabios y fuertes

Está convencido Javier de las Heras, psiquiatra y profesor universitario, de que el sufrimiento "puede hacernos más fuertes", más humanos, humildes y comprensivos. De ahí que el derivado de la crisis actual, que no es poco, puede "a la larga" resultar beneficioso, individual y colectivamente.

"Puede hacernos más fuertes, aunque también más vulnerables", reconoce, si bien una u otra opción dependerá de "cómo lo abordemos. Nos puede servir para madurar, incluso en algunas circunstancias para conseguir una personalidad más rica en valores", recalca.

Profesor de Psicopatología en la Universidad Complutense, Javier de las Heras sabe de lo que habla, pues a diario y en su consulta convive con el sufrimiento.

"Está ahí, ahora y siempre, y en algunas situaciones -dice- nos ayuda a ser mejores personas, a tener una personalidad más rica, más madura, con una perspectiva más humana, más comprensiva. Nos aproxima, en definitiva, a los demás, nos humaniza, aunque en ocasiones nos pueda destruir".

Y de ello trata su nuevo libro, “Ya no sufro más”, editado por Espasa, en el que enseña a plantarle cara al sufrimiento, a evitar un sufrimiento exagerado o innecesario, "a convivir con los problemas sin que estos -escribe- destruyan nuestro estado de ánimo".

La Educación Emocional de Nuestros Hijos

De las Heras: "Sería bueno educar más a los niños en el aspecto emocional"
"¿Por qué hay educación física y no psíquica en los colegios?", se preguntó el psiquiatra
15:24





El psiquiatra Javier de las Heras y su presentadora, la periodista de Faro Amaia Mauleón. // José Lores
RAFA LÓPEZ - VIGO El psiquiatra Javier de las Heras defendió ayer en el Club Faro que "sería bueno educar más a los niños en el aspecto emocional", algo que ya se hace en países como Estados Unidos y que reduciría, según su opinión, las futuras visitas a los profesionales de su gremio. De las Heras recordó que "la de salud mental es el farolillo rojo de las áreas sanitarias: la inicidencia de las enfermedades mentales no para de aumentar, y ya constituyen la segunda causa de inhabilitación en el mundo desarrollado".
De las Heras habló de cómo descubrir nuestra personalidad y conocernos mejor, cumpliendo la máxima que figuraba en el templo de Delfos y que recordó la presentadora del acto, la periodista de Faro Amaia Mauleón. Ya en el coloquio, el autor de "Conoce tu personalidad" (La Esfera de los libros) se refirió a los "grandes cambios de valores" que ha experimentado la sociedad y a la necesidad de explicarle a los niños "mil cosas" a nivel emocional: "Le decimos que no deben ser caprichosos, ni rencorosos, ni envidiosos, pero no les explicamos por qué. No les decimos que es malo que se comparen con los otros, por ejemplo".
Para De las Heras, profesor de Psicopatología en la Universidad Complutense de Madrid, indicó que existe poca información de cómo se gestan los trastornos de la personalidad, un déficit de conocimiento que empieza en la escuela. "¿Por qué se imparte educación física y no psíquica?", se preguntó.
Niños hiperactivos
Otro de los temas que el psiquiatra abordó en el coloquio fue el de los niños hiperactivos, una cuestión "de moda", admitió, y que por ello a veces se diagnostica de forma excesiva, confundiéndola, por ejemplo, con ansiedad. Matizó, sin embargo, que se trata de un trastorno frecuente: el 4 por ciento de los niños mayores de 7 años lo padece. "El diagnóstico es bueno, el déficit de atención desaparece al desarrollarse el sistema nervioso. Si se trata, desaparece en un 90 por ciento de los casos –explicó–. El problema viene cuando no se trata: el niño puede desarrollar rasgos antisociales e impulsivos y acabar abandonando los estudios".
También en relación a la infancia se refirió a la "fobia escolar", que puede estar vinculada a un condicionamiento pavloviano, es decir, a la asociación mental de algún elemento de la escuela a una experiencia desagradable. De las Heras señaló que esto debe tratarse con una aproximación paulatina y breve –que el niño empiece asistiendo a clase una hora y sin examinarse, por ejemplo–, lo que denominó "desensibilización sistemática".
El psiquiatra recordó que la fobia escolar puede responder a una situación de acoso ("bullying") por parte de otros alumnos. "Los niños pueden llegar a ser muy crueles y convertir en víctima de la clase a aquellos niños que son más bondadosos –advirtió–. Éstos tienen que aprender a defenderse".
Inmadurez
Habló también de quienes no quieren dejar de ser, mentalmente, niños: los que padecen trastorno de la personalidad por inmadurez son aquellos cuya edad psicológica –apuntó– no se corresponde con la que indica su DNI. "No asumen los problemas ni las responsabilidades, lo que no hace más que aumentar su inmadurez, ya que maduramos precisamente afrontando los problemas". Advirtió que "la adolescencia es hoy una etapa demasiado prolongada, al haber muchas personas que se emancipan o son padres a edades muy avanzadas. Evadirse de la realidad y crear un mundo de fantasía es algo propio de los niños".
En relación a los test de personalidad, los comparó a los de inteligencia en el sentido de que "constituyen una aproximación que complementa la información que tenemos sobre la personalidad, que es una realidad mucho más amplia". Añadió que en su libro ha incluido los que considera más fiables, como el de Rorschach, el de las fábulas de Düss y el conocido "test del árbol".
Ya al inicio de su charla advirtió De las Heras que "no es fácil conocerse a uno mismo, tenemos mecanismos de defensa que nos impiden conocer nuestra personalidad", rechazando lo que otros nos dicen si no nos gusta.
"Hay cónyuges que viven con completos desconocidos"
Confesó Javier de las Heras que la práctica de la terapia de pareja le ha hecho darse cuenta de que "hay cónyuges que viven con completos desconocidos". Si resulta difícil conocer a la pareja, mucho más es conocerse a uno mismo, aunque existen tres métodos para intentarlo que el psiquiatra explicó.
El primero de ellos es la introspección, no muy fiable, dijo, por los mecanismos de justificación y negación existentes en nuestra personalidad. El segundo es el comportamiento cotidiano, y el tercero la referencia de los demás: compararse con el prójimo y saber qué opinan de nosotros. De las Heras recordó que no podemos dar valor a cualquier opinión de los demás, sólo a la de aquellos que nos conocen bien y tienen capacidad de juicio crítico.
También advirtió que la personalidad ideal sólo existe en las páginas de los libros. Sí existe la personalidad normal, la adecuada, que no crea problemas.
Trastornos y causas
Se quedó el doctor De las Heras, por razones de tiempo, sin poder abordar todos los trastornos de la personalidad que detalla en su libro: el narcisista, el histriónico, el paranoide, el esquizoide, el esquizotípico, el obsesivo-compulsivo, el antisocial, el depresivo, el pasivo-agresivo... Sin embargo, sí pudo alertar sobre las causas que motivan estos trastornos, y que también son prolijas.
Citó, entre otras razones, el maltrato, los abusos sexuales y la sobreprotección. Ésta última genera una personalidad insegura y dependiente, dijo, porque "al niño se le pinta un mundo exterior lleno de amenazas y se le impide que asuma ningún riesgo". Los niños mimados pueden derivar en narcisistas, al acostumbrarse a lograr todo a cambio de nada. Pero también causa trastornos la falta de afecto, el consumo de drogas, una educación ambivalente y, por supuesto, los traumas.