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viernes, 15 de julio de 2011

Invierte en Aprendizaje: Invierte en Aprender

Prestigio sin título
Joichi Ito es emprendedor de referencia y cofundador de tecnológicas como Twitter, Flickr o Digital Garage. Con esas credenciales, ha convertido su carencia de títulos académicos en uno de sus puntos fuertes. Y acaba de ser nombrado director del prestigioso Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts. Disfruto de su conversación y él se entusiasma al explicar cómo los niños nos enseñan a aprender: "Cuando a mi hermana de cinco años le preguntaron qué le interesaba, respondió: ¡Todo! Pienso como ella. No me interesa acumular dinero o cargos, sino aprender, porque es lo más divertido que podemos hacer los humanos. Es la mejor inversión y no paga impuestos".
Estamos hablando por videoconferencia: ¿qué nos estamos perdiendo?
Nada, el mundo digital y el real se consideran excluyentes, pero no lo son. Al contrario, tras hablar con usted por pantalla con agua mineral y trajeados, como ahora, tendré más ganas de ir a Barcelona y, tal vez allí, podamos intercambiar ideas cara a cara entre risas, ya como amigos, y con una copa de buen vino.


¿Cada nuevo medio sustituye también al anterior o lo complementa?
Internet potencia la comunidad, pero aún no es el mejor soporte para contenidos de alto valor. Lo que hace por ahora es potenciar esos contenidos: nunca se leyó tanta prensa española en América, porque llega allí de forma gratuita y viralizada a través de Facebook y otras redes sociales.

Pero sin retribuir a autores y editores.
Es una paradoja –más lectores con menos ingresos– propia de interregnos. El viejo mundo no acaba de morir y el nuevo mundo no acaba de nacer, y mientras hay confusión.


Pero ¿quién paga el sueldo del creador de contenidos?
El gran cambio de la era digital ha sido el abaratamiento y democratización de la creación: cualquier talento tiene acceso hoy a medios de producción de imagen como el cine o la fotografía. Y también a su difusión gratuita. Las grandes empresas tradicionales no han sabido anticipar y adaptarse a esos cambios y sufren las consecuencias.


Entonces... ¿Quién paga al profesional?
No tengo respuestas, pero sí teorías. Creo que hay un periodismo prescindible que pasará a ser gratuito y uno imprescindible que siempre tendrá quien lo financie.


¿Por qué y cómo?
Porque el periodismo que profundiza, analiza, contrasta, compara y anticipa siempre tendrá demanda: es el sustento de la democracia. Y, como lo necesitan, las sociedades libres encontrarán cómo financiarlo. Acabo de volver de Túnez: sin periodismo allí los demócratas hubieran sido masacrados.


¿En qué empresa tecnológica invierto?
Ni bolsa ni propiedades, Ni casas ni coches: invierta en sí mismo, en aprender. No hablo de conseguir un título, sino de aprender y conectarse a una red de creadores inteligentes. La inversión en conocimiento no se la puede llevar ninguna crisis. Quienes ahora están mejor son quienes en su día invirtieron en saber y no sólo en especular.


A veces, parece que gana el tramposo.
Una sociedad abierta siempre necesita emprendedores que asuman riesgos y se equivoquen y aprendan del error hasta detectar una necesidad y satisfacerla. Ahora mismo el dinero está persiguiendo a estos emprendedores y a sus ideas, y no al revés. Y, como el mundo cambia cada vez más deprisa, es más rentable invertir en ideas y habilidades para adaptarse que en propiedades.


Usted habrá invertido en conocimiento, pero no tiene título académico.
En mi mundo, el de la innovación y creación de empresas tecnológicas, los títulos académicos importan mucho menos que la capacidad de convertir ideas en empresas.

En eso usted sí que ha destacado.
Si me hubiera formado en el Media Lab, habría hecho un doctorado, pero la verdad es que muchos de mis alumnos se niegan a que lo haga ahora, porque creen que el carecer de título me da frescura e independencia. Lo que está claro es que hoy la universidad no puede ser el lugar donde sólo vas a obtener un título y cuanto más rápido mejor...

¿Por qué el título ya no es suficiente?
Una sociedad del conocimiento en red abierta a la innovación no puede limitar el aprendizaje a la juventud. Aprender es mucho más importante que obtener un título. Y esa necesidad de renovarse implica a toda la sociedad a todas las edades, y no sólo a unos cuantos jóvenes privilegiados durante unos años de su vida. Hay que cambiar el chip: ¿está disfrutando con esta entrevista?


Sí, la verdad.
A eso me refiero. Los escritores, periodistas, programadores, creadores... No trabajan por ganar premios o dinero. Su gratificación está en el trabajo mismo. ¡Se divierten creando! De forma que cuando acaban de escribir ya han ganado el mejor premio.


Eso les pasa sólo a los buenos.
Un buen escritor le explicará cómo sufre y goza al escribir o un emprendedor al crear empresas. La universidad debe ser lo mismo: aprender no es sólo el medio de titularse y ganar más, es un fin en sí y para todos.


¿Invertiría usted en Linkedin o Facebook...? ¿No están sobrevaloradas?
No lo sé, porque no sé cuánto dinero podrán ganar en el futuro. Pero eso me importa menos que el peligro que representan al convertirse en monopolios todopoderosos.


¿Google es un monopolio?
Está muy cerca de serlo. Y ese es un problema de nuestras sociedades: megacorporaciones como Apple, Facebook, Microsoft o el propio Google tienen ya más dinero y poder que los estados, de modo que nosotros, ciudadanos de esos estados, perdemos nuestra soberanía. Y, encima, los monopolios vuelven a los propios mercados muy ineficientes y acaban destruyendo riqueza.

¿Qué investiga ahora el Media Lab?
Tenemos más de trescientos proyectos en marcha: de la genética a la ópera. La diversidad es nuestra especialización: todo está relacionado: en especial avanzamos en la conexión ordenador-cerebro y los autistas se beneficiarán de ello pronto.

lunes, 11 de julio de 2011

No Existen Los Principes Azules

'Culpo a Disney de mis altas expectativas en cuanto a hombres' se llamaba un grupo de Facebook que hizo suerte hace algunos meses. Sonrisita cómplice: ya se sabe, los cuentos de princesas pueden hacer mucho daño y esas cosas que se dicen de charla en la terraza de un bar.

Otra cosa es que llegue una psicóloga y convierta esa sensación en un asunto más o menos científico. La doctora Susan Quilliam ha publicado un artículo en el Journal of Family Planning and Reproductive Health Care que reprocha a la editorial Mills & Boon (el gran sello romántico en lengua inglesa) los desastres emocionales de sus pacientes.

'La tomó entre sus brazos y abrochó los labios a su boca... El extraño efecto de las novelas románticas en nuestro trabajo', es el título del artículo de Quilliam que, en resumen, culpa al género de inducir a embarazos no deseados, prácticas sexuales peligrosas para la salud, inmadurez afectiva, expectativas irreales y rupturas de pareja.

Eso, además de machismo: "[En estas novelas vemos] a las heroínas siendo rescatadas del peligro por el héroe, para, entonces, abandonarse a una vida de orgasmos inducidos por él, embarazos absolutamente despreocupados y devoción matrimonial". Además, el artículo explica que la literatura romántica crea adicción y que condena a sus lectoras a ir de pareja en pareja en busca de un ideal que no existe.

La gracia del asunto es que el gremio de los escritores rosa han contestado. Un artículo en el diario Daily Telegraph, firmado por Louise Mensch (autora de 14 novelas), explica que tampoco es para tanto. En él, Mensch explica que hay novelas rosasy novelas rosas, que algunas son buena literatura (desde Jane Austen hasta las historias de Bridget Jones) y que el genero de la literatura de escape no hace daño, sólo lo alivia

viernes, 8 de julio de 2011

Madrid Examina a Los Mejores

Si alguno ha visto la deliciosa Innocent Moves (en español, En Busca de Bobby Fischer) conocerá la historia. La Paloma, uno de los institutos con más solera de Madrid, abrió ayer sus puertas a las nueve en punto de la mañana para acoger una competición de altos vuelos: el Premio Extraordinario de Secundaria.

Dos mil adolescentes, las mejores cabezas juveniles de la comunidad, disputaban un galardón que muy pocos poseen, un trofeo que les acredita como los más brillantes estudiantes de ESO de la región. Cinco institutos fueron anfitriones de la prueba académica. La Paloma, el más grande de ellos.

No había nervios entre los chicos, muchos de ellos inmigrantes. O los disimulaban. Los jóvenes, blackberry en mano, boli y calculadora, charlaban alegres sobre las vacaciones. Algunos, incluso, se negaban a entrar. “Mis padres me han obligado a venir, pero yo paso”, anunciaba una chica menuda, dándose media vuelta. La mayoría parecían ajenos al revuelo de la organización, aunque no faltaron los sobresaltos de última hora. Un chaval esprintaba por el campus buscando el tribunal correspondiente ¿Sería el número 1 o el número 8? “Es que no llega” se justificaba la madre, excusando el sofoco.

No era la única que estaba excitada. Muchos progenitores y varios profesores revoloteaban por los pabellones sin disfrazar su intranquilidad. Uno de ellos explicaba la presencia de su hijo en la Dehesa de la Villa: "No tiene nada que perder. Sólo hemos venido aquí para que aprenda a competir. Con estas cosas uno templa los nervios". En la puerta del tribunal 3, una preceptora rogaba a los organizadores que facilitasen una calculadora a una de las alumnas. "Por favor, ¿no pueden ayudarla?. Los supervisores de La Paloma ponían cara de circunstancia.

Este año, el cuarto que se celebra la convocatoria, ha habido récord de presentaciones. Un total de 2.278 madrileños, 724 más que el año pasado, han realizado el examen. Lengua y literatura, geografía e historia, matemáticas e idioma, a elegir, inglés, francés o alemán. Todos, con más de 8 de media en 4º de Secundaria. En La Paloma, la primera de la lista era Lucía Abad Gil, la última Julia Zurdo Jordá. Julia Zurdo, gritó la responsable del Tribunal 8 a las nueve y media en punto. Nadie contestó. Otra vez: Julia Zurdo ¿está?. No hubo respuesta. Esta joven había decidido, como tantos otros chicos, no acudir a última hora a la selección académica.

La mañana pasó volando y a la una y media de la tarde se abrieron por fin las puertas del Auditorio. Salió el primer estudiante, alto, guapo y cabizbajo. Adrián de Miguel, 8 de media en el instituto público Alameda de Osuna, había pinchado en el examen de matemáticas y estaba desconcertado. ¿Qué tal ha ido? "Dificilísimo, el examen de matemáticas ha sido dificilísimo". Ese problema tan complicado que ayer trajo de cabeza a cientos de adolescentes de la comunidad de Madrid era la historia de un tren que recorría la cordillera andina lleno de viajeros y a las tres de la tarde tenía que parar dos horas a causa de la nieve, esperar que los operarios limpiasen la vía y luego correr a toda velocidad para ganar el tiempo perdido… Tan real como la vida misma. Al día siguiente, la historia se repetía…Vamos, como la vida misma.

La lotería hizo que el problema del ferrocarril tocase a los alumnos del grupo B. A los de la opción A, les cayó un asunto de ratas, puertas mal escogidas y probabilidades. No hubo quejas.

“Jo, tío, ¿hacemos una redada en Tuenti y preguntamos quién ha sido capaz de descifrar la velocidad del convoy? Tengo curiosidad por conocer el resultado”, proponía una risueña jovencita con braquets y unas ganas enormes de ser ingeniero aeronáutico. “Joder, ese era un problema de física, pero si era imposible hallarlo, faltaba el tiempo AQ…”, le advierte un compañero que sueña con estudiar Medicina. "¿De dónde sois vosotros? Yo del Fray Luis de León ¿Lo habéis hecho? Éste ha resuelto todas las incógnitas, pero es que siempre saca dieces", alaba un amigo. "No te creas, he tardado 40 minutos en resolver el rollo de los trenes", dice Fran Pérez, la mente matemática.

Tres horas antes, la vicenconsejera de Educación, Alicia Delibes, ya lo había anunciado a los periodistas: “Este no va a ser un examen fácil. Para elegir a los 25 mejores, la prueba debe tener cierta dificultad”.

Muchos adolescentes madrileños saborearon ayer por primera vez el sabor de la derrota. Es el caso de María Minué, brillantísima estudiante del colegio Sagrados Corazones, que se quejaba amargamente: “Tengo un 9,7 de media, pero dudo mucho que quede entre los 25 primeros. El examen del tren ha sido muy complicado y nosotros no habíamos dado el Producto Interior Bruto”. A su lado, Álvaro de los Ríos, compañero de promoción y 9’3 de media, lloraba por el poco tiempo que habían asignado a los ejercicios de Lengua y Sociales.

La primera prueba, Lengua y Literatura y Geografía e Historia duró 90 minutos. Había que saberse Lorca al dedillo (cayó un texto de la hermosísima Bernarda Alba), explicar la Guerra de la Independiencia, definir la Paz Armada y el New Deal y analizar el crecimiento económico de quince países de la UE con datos 2009 de Eurostat. Luego le llegó el turno a las matemáticas. Los chavales había dado este año trigonometría, logaritmos y derivadas, y nada de eso entró en el examen. Muchos expedientes de nueve y nueve y medio dudaban del éxito.

¿Os habéis apuntado a Bachillerato de Excelencia? "No, nos ha dado miedo", dicen al unísono Nazaret Orgaz y Ana Karen Reascos, dos pupilas de El Gran Capitán, conocido por su formación sobresaliente. "Nuestro instituto es buenísimo, ¿por qué vamos a cambiarnos?" Eso mismo opinan otros adolescentes de la región: "Venimos por el premio, no por San Mateo", anuncia Marina Cantador, del colegio Patrocinio de María, 9,2 de media.

De los 2.000 estudiantes, sólo 210 han pedido plaza en el centro de Malasaña, muy pocos para la cantidad de niños brillantes que hay en esta región, pero demasiados para el número de plazas ofertadas por el gobierno regional: 100, en total. Así pues, la selección será obligatoria. Los Premios Extraordinarios, los 25 primeros, tienen reserva de plaza automática. Los demás, entrarán por orden riguroso de calificación. Como hay más chicos de ciencias que de letras entre los aspirantes, la consejería habilitará tres aulas tecnológicas y una clase de humanidades.

viernes, 1 de julio de 2011

Aprendamos Chino: La Gran Oportunidad

China inauguró el puente sobre el mar más largo del mundo, de 36,48 kilómetros, en la ciudad costera oriental de Qingdao, informó la agencia oficial Xinhua.

El puente, con una inversión de 2.300 millones de dólares y que ha tardado cuatro años en ser construido, conecta el centro de la ciudad con su área suburbana de Huangdao, a ambos lados de la bahía de Jiazhou.

Con este puente, la distancia entre ambas zonas de uno de los principales puertos de China -y sede de las pruebas olímpicas de vela en Pekín 2008- se acortará de 40 a 20 minutos.

El puente supera al que hasta ahora se consideraba el mayor del mundo sobre aguas marinas, el de la bahía de Hangzhou, también en el este de China, de 36 kilómetros de longitud.

Hay varios puentes más largos sobre tierra en el mundo, pero los tres primeros también se encuentran en China, y el mayor de ellos es un tramo elevado del tren de alta velocidad Pekín-Shanghái, de 164,8 kilómetros de longitud, que precisamente se inaugura también este jueves.

Más récords
La ristra de nuevas obras de infraestructura chinas se completó con la inauguración del gasoducto más largo del mundo, que llevará esta fuente de energía desde Turkmenistán, en Asia Central, hasta el gigante asiático por un recorrido de 8.700 kilómetros.

El gasoducto se ha completado con una inversión de 21.980 millones de dólares, y es el segundo que llevará gas natural de Asia Central al este de China.

Todas estas inauguraciones coinciden con el 90 aniversario del Partido Comunista de China, fundado el 1 de julio de 1921, que también será recordado con actos conmemorativos en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín y muchas otras ciudades del país asiático.

martes, 14 de junio de 2011

Estudiar con Los Mejores

En este artículo propongo la creación de un circuito público, exclusivo pero no excluyente, de centros de enseñanza secundaria de excelencia. En primer lugar, aclararé el sentido de alguna terminología que podría dar lugar a equívocos. En segundo lugar, me referiré al problema de las élites españolas y me preguntaré si el sistema educativo podría ayudar a resolverlo. En tercer lugar, pondré al deporte como ejemplo de lo que hay que hacer con la enseñanza. Por último, daré algunas ideas sobre el funcionamiento de los centros excelentes y estimaré cuánto podría costar este proyecto al erario público.

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Los centros de excelencia se caracterizan por formar personas libres, nobles y esforzadas

No hay demanda social en el país para mejorar el sistema educativo, esa es la cruda realidad
En lo que sigue utilizo los términos "libertad" en el sentido de Kant (Crítica de la razón práctica), "nobleza" en el sentido de Ortega (La rebelión de las masas) y "esfuerzo" en el sentido de Manrique (Coplas a la muerte de su padre). Como debería enseñarse en nuestro Bachillerato, los tres términos se refieren al mismo concepto moral básico y son, en este sentido, equivalentes. Kant nos enseñó que la libertad no surge de ejercer derechos, sino de asumir deberes. No hay libertad sin moral y la persona libre es la que, por consideraciones morales, se obliga. Quien se obliga es noble, dijo Ortega, invirtiendo la convención de que nobleza obliga. Y nobleza es esfuerzo, apostilló Manrique. Más terminología. Un centro educativo de excelencia es aquel que otorga un currículo de una sola línea: "me gradué en Harrow"; "soy Polytechnicien". Información adicional sobre la persona, en estos casos, es siempre letra pequeña: los centros de excelencia se caracterizan por formar personas libres, nobles y esforzadas, valgan las redundancias. Educan y, para eso, enseñan.

El problema de España no son tanto las masas, embrutecidas en las últimas décadas por una lista interminable de derechos a la que no da sentido obligación alguna, como las élites. Desde hace siglos estas últimas han sido ortodoxas, conformistas, alicortas, satisfechas de sí mismas y reaccionarias. Ortega condensó en unas pocas líneas lo que a Menéndez y Pelayo le llevó 2.000 páginas: "Lo característico de España no es que la Inquisición quemase a los heterodoxos, sino que no hubiese ningún heterodoxo importante que quemar. Cuando por casualidad ha habido algún heterodoxo español importante, se iba fuera, como Servet, y era fuera donde lo quemaban". El progreso, donde ha ocurrido, siempre ha sido impulsado por élites heterodoxas, inconformistas, ambiciosas, insatisfechas y progresistas. En España han faltado los visionarios que, plantando con firmeza sus pies en el futuro, tuviesen la energía suficiente para estirar de la sociedad. Lo llamativo del caso es que no se les ha echado de menos. "¡Que inventen ellos!", espetó Unamuno. Así nos va.

¿Puede el sistema educativo contribuir de manera decisiva a generar la nobleza de la que España carece? Es decir ¿puede el sistema educativo formar un número bastante de personas libres, insatisfechas consigo mismas y capaces de estirar de nuestra sociedad hacia el futuro? O sea ¿puede el sistema educativo enmendar el truncamiento moral de la pirámide social española? La verdad es que no estoy muy seguro, pero creo que vale la pena intentarlo.

La transformación del deporte español en las últimas décadas invita al optimismo. Los Centros de Alto Rendimiento (CAR) consiguieron poner a deportistas y atletas españoles en los podios a partir de las Olimpiadas de 1992, rompiendo con la mediocridad de las décadas anteriores. El vuelco que ha dado el deporte de élite español desde esa fecha ha sido tremendo: se han ganado medallas olímpicas, Grand Slams, Tours, copas de Europa y del Mundo... Y no solo esto. El énfasis puesto por los CAR y por centros como La Masía en la formación integral de la persona y en la educación en los valores del esfuerzo, la ambición y la humildad, ha propiciado que los deportistas de élite se hayan convertido en modelo y ejemplo para la sociedad española, especialmente para la juventud. Y hay más. La formación específica de las élites deportivas no ha resultado en un debilitamiento de la práctica del deporte en las categorías inferiores, sino todo lo contrario. La referencia de la élite ha propiciado una verdadera explosión participativa no solo en categorías competitivas juveniles e infantiles, sino también en el nivel popular y familiar. La construcción del vértice de la pirámide ha sido esencial para que en España se haga más deporte, no menos, y se haga mejor. En todos los niveles. Este es el modelo que debería adoptar nuestro sistema educativo.

La enseñanza en España ofrece un panorama desolador que recuerda al mundo del deporte anterior a 1992. En el Informe de Competitividad Global 2010-2011 elaborado por el Foro Económico Mundial para 139 países, la calidad de la enseñanza primaria española ocupa el lugar 93, la calidad de la enseñanza secundaria y profesional el lugar 107 y la calidad de la enseñanza de las matemáticas y las ciencias el lugar 114. Este desastre parece no preocupar a nadie en España, y menos que a nadie a las familias con hijos en edad escolar. Consideran que las escuelas de sus hijos son lo suficientemente buenas, siempre y cuando los hijos del vecino no vayan a una escuela mejor. No hay demanda social en nuestro país para mejorar el sistema educativo, esa es la cruda realidad: la escuela española es el reflejo de la sociedad española. Y viceversa.

La creación de un pequeño número de centros educativos de excelencia públicos en la enseñanza secundaria podría ser un factor decisivo para romper este círculo vicioso. Por tres razones. En primer lugar, porque supondría reproducir un sistema de formación de élites que funciona bien en los países avanzados de nuestro entorno. Sin élites nobles, heterodoxas e insatisfechas, España seguirá yendo en el vagón de cola del progreso. En segundo lugar, porque para aumentar la calidad media de las escuelas españolas es imprescindible aumentar la dispersión en torno a la media. Es la filosofía de los CAR. El vértice de la pirámide es lo único que puede orientar a un sistema educativo desnortado. Y ese vértice, en España, no existe: hay que construirlo. Y, en tercer lugar, porque la envidia -pecado favorito ancestral de los españoles- puede acabar siendo el fulcro sobre el que apalancar la demanda social de mejores escuelas. Si, a pesar de la envidia, consiguieran establecerse centros de excelencia -reto formidable este- la misma envidia se encargaría de presionar para que mejorase la calidad del conjunto del sistema.

Los alumnos de los centros de excelencia deberían aprender, básicamente, a hacerse preguntas y a dudar de las respuestas que obtengan. La gestión de los centros debería ser profesional, al contrario de lo que ocurre ahora con las escuelas públicas, en donde es rotativa entre los profesores del centro, como si fueran comunidades de vecinos. Los directivos serían responsables de los resultados obtenidos y deberían tener una remuneración adecuada. Dado el escaso acervo español en este tipo de educación, sería muy conveniente contar con el apadrinamiento y el control de algún programa internacional de enseñanza secundaria de prestigio como, por ejemplo, la Organización del Bachillerato Internacional (OBI). Esto garantizaría no solo la inspiración y el control de calidad externo, necesarios ambos, sino también la formación continua del profesorado.

Los centros de excelencia deben ser exclusivos, en el sentido de que solo deben admitir a los mejores, pero no deben ser excluyentes, en el sentido de que nadie debe quedarse fuera por motivos económicos. Esto plantea el problema de cuántos recursos públicos serían necesarios para costear estos centros. El coste de un estudiante de Secundaria en un programa de la OBI ronda los 15.000 euros anuales. En España este coste es 6.000 euros, con lo que el coste adicional de la excelencia quedaría en 9.000 euros anuales por alumno. Un sistema de 20 centros con 250 alumnos cada uno repartidos en cinco cursos tendría permanentemente a 5.000 estudiantes en las aulas. El coste anual adicional del sistema sería de 45 millones de euros anuales. Esto equivale al coste de construir cuatro kilómetros de línea de ferrocarril de alta velocidad o a la mitad de lo que cuesta fichar a un Cristiano Ronaldo. ¿Cuáles son las prioridades de España? ¿Un tren que irá semivacío? ¿Ronaldo?

César Molinas ha sido catedrático de Instituto de Enseñanza Media.

sábado, 4 de junio de 2011

Los Hijos han de Aprender Humildad
Que son del Pueblo
Que han de entender a los demás!!!!
Que son como Antonio Machado
Y Miguel Hernández Poetas del Pueblo!!!!

ELY del Valle: 3 Adolescentes en casa

La periodista y colaboradora de ABC, Ely del Valle, acaba de publicar «Un adolescente bajo mi techo» con el que quiere reflejar algo que vive en primera persona, las siempre complicadas relaciones entre madre e hijo que suelen rizar el rizo del entendimiento cuando el tierno bebé se convierte en un adolescente de tomo y lomo. Con sentido práctico y su pizca de humor la autora ha sabido sacar lo mejor de un momento, que muchos quisieran pasar cuanto antes, y que ha dado pie a numerosísimos estudios de sociólogos y psicólogos para dar respuestas a lo que vulgarmente se conoce como el salto generacional o la búsqueda de la personalidad de un hijo que muchas veces entra dando codazos en su espacio vital.

-Se supone que el hecho de tener un adolescente en casa debe haber sido más que motivo suficiente para escribir este libro.

-Es el motivo y sobre todo la razón de este libro. Me pareció una buena idea contar, tal cual, muchas de las situaciones que yo he vivido con mi hijo. Lo que pasa es que cuando las plasmas, tal cual en un papel, te das cuenta de que has escrito un libro de humor, porque hay momentos en que los diálogos y los razonamientos de madres e hijos son completamente surrealistas.

-Los adolescentes de hoy no tienen nada que ver con los de su generación. ¿Cómo se llevan esas diferencias?

-Yo creo que en el fondo todos los adolescentes son iguales: críticos,rebeldes, protestones...la diferencia entre ellos y aquellos adolescentes que fuimos nosotros, está más que nada en la forma, por eso es conveniente que cuando el niño nos aparezca en casa con un disco de Marilyn Mason, por ejemplo, antes de criticarle saquemos del armario nuestros discos de David Bowie o de Boney M. Reconocerán que puestos a comparar ninguno tiene una pinta muy tranquilizadora...Bueno eso y que ahora, por culpa de la esperanza de vida, la adolescencia es más larga. Como te descuides te encuentras en casa con un adolescente de treinta años.

-¿Qué consejos puede aportar a las madres que aún no han llegado a esa fase?

-Que sean conscientes de que tarde o temprano llegará. Lo malo es que nunca sabemos cuándo ni cuanto va a durar, por eso yo la he definido como la etapa que va desde que tu hijo se cierra por primera vez con pestillo para ducharse hasta que cambia las deportivas por unos zapatos.

-En su caso cuál ha sido la situación más dificultosa con su adolescente?

-Más que situaciones complejas, lo que cuento en el libro son situaciones cotidianas en las que es muy difícil que tu adolescente no te saque de quicio, como por ejemplo cuando tu te estás vistiendo para ir de compras con las amigas y entonces él te mira como si fuera el mismísimo Óscar de la Renta y te dice que vas haciendo el ridículo porque los vaqueros te quedan muy estrechos. ¡Y te lo dice un «tío» que lleva los pelos de punta, un piercing en la ceja y la tirilla de los calzoncillos asomando por encima de los pantalones!

-Una curiosidad ¿qué le ha parecido a su hijo este libro?

-He conseguido que él y sus amigos se lo lean , que se rían un montón y que se lo recomienden a sus padres. Creo que eso ya es un triunfo.